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Construir con certeza: cómo los directores financieros del sector construcción pueden dejar de improvisar con la liquidez

El sector de la construcción tiene una característica que lo hace especialmente desafiante desde el punto de vista financiero: los proyectos se cobran cuando terminan, pero los gastos empiezan desde el primer día. Terrenos, materiales, subcontratistas, nóminas, avales, seguros… todo fluye hacia fuera durante meses o años antes de que entre un solo euro de cobro.

En ese contexto, gestionar bien la tesorería no es solo cuestión de orden. Es una condición de supervivencia.

El problema real: visibilidad cero en el momento en que más la necesitas

La mayoría de las empresas constructoras medianas y grandes operan con múltiples sociedades —una por proyecto, en muchos casos— y trabajan con varios bancos simultáneamente. El resultado es una dispersión de información que hace casi imposible responder a preguntas tan básicas como:

  • ¿Cuánto dinero tengo disponible ahora mismo, en total?

  • ¿Podré hacer frente a los pagos del próximo mes en todas las filiales?

  • ¿Qué impacto tiene en mi liquidez el retraso de la certificación de esta obra?

Sin una visión consolidada y en tiempo real, los equipos de tesorería acaban pasando horas cada mañana recogiendo datos de portales bancarios, hojas de Excel y correos electrónicos para construir, manualmente, una foto que ya estará desactualizada cuando terminen. Según el Estudio Global de Tesorería 2025 de PwC, más de la mitad de las organizaciones siguen dependiendo de procesos fragmentados para obtener visibilidad sobre su liquidez, un riesgo que resulta especialmente crítico en sectores basados en proyectos, como la construcción.

Los desafíos específicos del director financiero en construcción

Más allá de la visibilidad, hay varios retos que se repiten sistemáticamente en empresas del sector:

1. Previsión de tesorería en proyectos de larga duración: Un proyecto de construcción puede durar dos o tres años. Durante ese tiempo, las entradas y salidas de caja no son lineales: hay momentos de alta tensión de liquidez (comienzo de obra, compra de materiales) y otros de mayor holgura. Anticipar esos picos y valles con semanas o meses de antelación es clave para tomar decisiones financieras correctas: financiar, invertir excedentes o renegociar plazos con proveedores. Tal y como se detalla en la guía de planificación de liquidez de Kyriba, la previsión basada en escenarios es una de las herramientas más potentes que un director financiero puede utilizar precisamente en este tipo de situaciones.

2. Gestión intercompañía en estructuras con muchas sociedades: Tener 20, 30 o 40 sociedades vehiculares es habitual. Los préstamos intercompañía, los traspasos de fondos entre entidades y la consolidación de la posición de grupo se convierten en un proceso tedioso y propenso a errores si se hace manualmente. Cada movimiento necesita ser trazable, liquidar intereses correctamente y reflejarse en la posición global del grupo.

3. Pagos a proveedores: volumen, fraude y control: La cadena de suministro en construcción es extensa: materiales, subcontratistas, empresas de maquinaria, servicios técnicos… El volumen de pagos es alto y su gestión manual implica riesgo operativo y de fraude. La suplantación de identidad de proveedor (un correo falso con nuevos datos bancarios) es uno de los fraudes más frecuentes en el sector. Una preocupación que comparten de forma recurrente los directores financieros del sector de la construcción.

4. Financiación y seguimiento de deuda Los proyectos de construcción suelen requerir financiación específica: créditos promotores, líneas de aval, pólizas de crédito. Controlar los vencimientos, los intereses y los compromisos asociados a cada instrumento financiero —y su impacto en la caja— es una tarea que pocas empresas tienen sistematizada.

Cómo puede ayudar una plataforma de gestión de tesorería

Contar con un sistema de gestión de tesorería (TMS) como Kyriba no cambia la naturaleza del negocio, pero sí transforma radicalmente la capacidad del equipo financiero para anticiparse y actuar.

Posición de caja consolidada en tiempo real: En lugar de hacer rondas por portales bancarios, el sistema conecta directamente con los bancos y consolida en un único dashboard los saldos de todas las cuentas, en todas las entidades, agrupados como el director financiero prefiera: por proyecto, por filial, por banco. Lo que antes tardaba horas, ocurre de forma automática cada mañana.

Previsión de tesorería estructurada y automática: La plataforma permite construir previsiones de cobros y pagos integrando los datos del ERP (facturas pendientes, vencimientos, nóminas) con las previsiones manuales del equipo (certificaciones previstas, grandes inversiones). El resultado es una visibilidad real sobre la liquidez futura a 30, 60 o 90 días —y la capacidad de simular escenarios: ¿qué pasa si esta certificación se retrasa dos meses?

Gestión intercompañía automatizada: Los traspasos entre sociedades del grupo, el cálculo de intereses en préstamos intercompañía y la gestión del cash pooling se automatizan, eliminando el trabajo manual y garantizando la trazabilidad completa de cada operación.

Pagos seguros y controlados: Los flujos de pago pasan por un circuito de aprobación configurable según el importe o el tipo de operación. Además, es posible aplicar listas blancas de cuentas bancarias verificadas por proveedor: si alguien intenta pagar a una cuenta diferente a la habitual, el sistema lo detecta antes de que el pago salga. Una capa de protección muy valorada en un sector con alto volumen de pagos a terceros.

Control de deuda e instrumentos financieros: Cada línea de crédito, póliza o instrumento de financiación queda registrado en el sistema, con sus vencimientos, cuotas e intereses. Esa información se integra automáticamente en la previsión de tesorería, para que el director financiero sepa con antelación cuándo y cuánto tiene que pagar, sin depender de recordatorios manuales o calendarios en Excel.

El resultado: menos tiempo mirando atrás, más tiempo mirando adelante

El mayor cambio que experimentan los equipos de tesorería al implantar una solución de este tipo no es tecnológico, sino estratégico: dejan de dedicar la mayor parte de su jornada a recopilar datos del pasado y empiezan a invertirla en analizar el futuro. De esta manera los equipos de tesorería estarán mejor preparados para tomar decisiones financieras en contextos de alta incertidumbre.

Según el Informe del Sector de la Construcción 2025 de Solunion, las herramientas de gestión de pagos y tesorería que integran datos de toda la organización ya están transformando la forma en que las empresas constructoras gestionan su liquidez, y la brecha entre quienes las han adoptado y quienes aún no lo han hecho no deja de crecer.

En un sector donde la liquidez puede ser la diferencia entre terminar un proyecto y abandonarlo a mitad, esa capacidad de anticipación no es un lujo. Es una ventaja competitiva real.

¿Quieres saber cómo otras empresas del sector han abordado este reto? Estaremos encantados de compartir casos prácticos adaptados a tu situación.

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